Mayo 9, 2008
· Archivado en General · Tagged España, Lope de Vega, teatro
Colección Mil Años de Literatura
El Periódico
249 págs.
Lo que digo yo:
Hace diecisiete años mi profesora de Español de primer año de cole nos puso esta obra como obligatoria. La idea de leerla me crispaba los nervios, pero entonces ella hizo algo muy inteligente: en grupos, debíamos idear una forma original de presentar un acto. Inmediatamente, todos, sin excepción, leímos el clásico con gusto y entusiasmo. Tanto que ahora que me tocó releerla, me maravilla el haberla entendido y disfrutado… sobre todo porque la relectura me resultó muy pesada.
Aparte de lo genial del monólogo de Laurencia, después de que la viola el Comendador y ella quiere que el pueblo entero se levante a defenderla, me parece bastante densa y aburrida. Con todo el respeto para Lope.
Mayo 9, 2008
· Archivado en General · Tagged Cátedra, Inglaterra, Shakespeare, teatro
Ed. Cátedra 293 págs.
Lo que digo yo
Es gracioso que aquellas obras, libros, películas que hemos visto o leído muchas veces, puedan seguir resultando interesantes. Es el caso de Othello, que debe ser la sexta vez que la leo. Me sigue gustando, talvez en la misma medida que tiene aspectos que me desagradan. En general, con Shakespeare, me pasa… entiendo que era hijo de su tiempo y no podía hablar de algo que le fuera ajeno, pero sus obras a veces me producen un regustillo a viejo. Interesante, pero viejo.
Los casos concretos de Othello son fáciles de explicar: 1. la trama está apoyada sobre las concepciones de diferenciación racial de la época. No como un recurso más, si no como uno de los ejes de todo cuanto pasa. Es interesante, pero molesto, no entender si el autor estaba de acuerdo o en contra de los prejuicios que retrata. Y 2. Exactamente lo mismo pasa con los personajes femeninos, sobre todo el de Desdémona, parece que Shakespeare tuvo una especie de epifanía sobre una hermosa chica inteligente, que luego desdibuja y deja un poco como la sumisa típica.
Del lado positivo, obviando la escritura, me fascina la construcción de Yago, tan aparentemente aleatoria, pero medida en cada palabra. Me gusta la idea de que es tan pero tan malo que tácitamente quiere hacerse daño incluso a sí mismo. No soporta la idea de la bondad/felicidad ajena y se lanza sobre los demás hasta dejarlos completamente destruidos.
Lo que dice la contraportada:
Desde el comienzo de la obra, ya sospechamos que ocurrirá lo inevitable. Atmósfera de inquietud constante, donde asistimos a la rápida consumación de la pasión de Othello y Desdémona. Es la tragedia de los grandes sentimientos, y ésta se acentúa con la victoria de la mezquindad. Las rígidas convenciones -Othello, es un noble moro- harán que este amor esté rodeado de muchos peligros. El límite entre el bien y el mal, las virtudes y los defectos, se anularán continuamente
Abril 29, 2008
· Archivado en General · Tagged Editorial Austral, Inglaterra, Shakespeare, teatro
Ed. Austral 160 págs.
Lo que digo yo:
La ventaja de leer los grandes clásicos de Shakespeare es que hay un mínimo de calidad asegurada. Además, se convierte en algo así como el teatro griego en su época, ya sé de qué va. Para terminar, esta es la tercera o cuarta vez que leo la obra. Probablemente la que más atención le he puesto, y por tanto, la que más me ha impactado.
La vejez, el amor y sus demostraciones, la codicia, las relaciones humanas, la crueldad, la compasión, la lealtad… Shakespeare se deleitaba –evidentemente –en hacer un minucioso estudio humano y transformarlo en diversas tramas.
En esta obra, tres hermanas (muy estructura bastante mítica, de hecho) muestran su amor o falta de amor a su padre, lo que trae consecuencias trágicas. Una de ellas decide ser sincera… y qué caro le cuesta.
Lo que más me gusta de la obra es el bufón, el único que se permite decir exactamente lo que le da la gana, y sus palabras en principio no traen consecuencias. Esta idea de que el “loco” guía al sabio me fascina. Dice, disfrazadas sus palabras de boberías, las grandes verdades que el rey no quiere escuchar.
Lo que dice la contraportada: El rey de Inglaterra reparte en vida su reino entre sus hijas pero a la pequeña, Cordelia, la deshereda. Una vez que las hijas son reinas, su comportamiento para con su padre cambia drásticamente y se desentienden totalmente de él. Cordelia será al final la que demuestrará verdadero cariño por su padre.
Marzo 15, 2008
· Archivado en General · Tagged Cátedra, Maquiavelo, teatro

Lo que digo yo: Es un libro ligerito en la forma, aunque el autor apunta a algunos temas inquietantes… realmente lo mejor del texto es que no deja títere con cabeza: desde los curas hasta los amos, pasando por los criados y cuantos se pongan por delante son objeto de crítica.
Es de lectura bastante rápida y fácil, divierte.
Febrero 22, 2008
· Archivado en General · Tagged Juan de la Encina, teatro

Lo que digo yo:
No era tan terrible, hasta que a la genia de Plácida se le ocurre suicidarse. El genio de Vitoriano le hace una misa con latinazos incluídos, dignos de los ronquidos de hasta el más amante de la historia y la literatura. Por favor. Por algo no se lee mucho a Juan de la Encina.
Lo que dice la contraportada:
No sé, tuve la dichosa idea de buscarlo por internet y no comprarlo…
Febrero 18, 2008
· Archivado en General · Tagged Cátedra, Fernando de Rojas, teatro
Lo que digo yo: Creo que esta es una de las obras de teatro que mayores contradicciones me genera. La encuentro divertida en muchas cosas, pero me aburre a morir leerla. A lo mejor porque como pieza dramática es poco efectiva. Entiendo que el autor, en su momento, fue innovador en la búsqueda de un perfil algo más psicológico para sus personajes, pero ahora esas parrafadas y demás se hacen sencillamente lentas.
Como ejercicio intelectual vale… como ocio, pues no.
Lo que dice la contraportada:
«La Celestina» es, ante todo, un texto sorprendente y original, que ha suscitado gran variedad de interpretaciones. Todo en ella plantea problemas: autor, datación, título, género, significación, intención. Claves significativas que se nos escapan por su ambigüedad. Esta edición, destinada al lector joven, se ha permitido ciertas «licencias»: aunque se han omitido ciertas partes, se ha procurado que estas supresiones no alteren la continuidad y coherencia textuales. La peculiaridad de la obra y el ingenio de su autor permanecen íntegros.
Enero 30, 2008
· Archivado en General · Tagged Angélica Liddell, teatro
Lo que digo yo:
En cuanto al exceso, la estética desde lo escrito “en tu cara” y la desfachatez, la Liddell es la reina. Creo que juega con una desventaja (o no) y es que su teatro no acaba de entenderse si no se conoce la ideología que lo respalda. Es como leerse un tratado político sin dominar los términos que se usan. Hay que saber a que juega para poder disfrutarlo. O disfrutarlo no es la palabra, más bien es acabar indigesto, pero está bien porque queda claro que es lo que la dramaturga quiere.
Definitivamente no es para todos los gustos, pero quien busque un poco de acidez contra el mundo se la puede pasar muy bien.
Lo que dice la contraportada:
Nada, así son algunos libros de teatro. Este en concreto fue una publicación especial de la Revista Acotaciones del 2004.
Noviembre 1, 2007
· Archivado en General · Tagged Inglaterra, Sarah Kane, teatro
Horrorizada, a la vez que fascinada, me leí las cinco obras de teatro y el guión de cortometraje que dejó Sarah Kane, antes de suicidarse a finales de los noventa. Mucha gente se pregunta si el éxito que ha tenido tras su muerte se debe, precisamente, a la forma tan triste de morir
(tras un primer intento de suicidio con pastillas, logró su cometido a la segunda: colgarse con los cordones de sus zapatos). Pero, al pensar esto, se deja de lado que antes de morir, ya era exitosa. O al menos reconocida en un Londres espantado de la crueldad de esa muchacha delgada, de cabello corto e ideas tan extremas. Algún crítico dijo, de su primera obra, que era un puñado de mierda… como venganza, o lección, la Kane lo incluyó en su siguiente obra… y claro está, no lo dejó muy bien parado.
Sin intentar hacer una masa donde hay particularidades diría que Blasted, Phaedra’s Love, Cleansed, Crave (traducido a veces como Ansia) y 4.48 Psychosis tienen como denominador común la crudeza. Es como si Beckett se hubiera quedado sin palabras –como lo hizo- y se hubiera convertido al teatro pánico, como si Artaud hubiera engendrado una hija despojada de toda esperanza en el mundo, en la gente, en ella misma. Y aún peor. A la Kane le encanta la sangre, lo brutal, el sexo como forma de violencia, la muerte, la tristeza, la desesperación. Pone en escena todo eso que a lo mejor no es habitual ver, pero que es un espejo de toda la roña escondida en la sociedad.
Aplaudo sus letras, la tipa no se dejó nada dentro, aunque estoy convencida que algunas de estas obras no verán jamás la luz del escenario… al menos en países como Costa Rica un sacerdote de rodillas frente a una bragueta abierta sería un serio problema. No sólo porque es evidente que puede herir susceptibilidades, si no porque a veces preferimos que nos mientan.
En cuanto al corto, llamado Skin, es cuestión de verlo:
Skin, 1era parte
Skin, 2da parte